«Destruya al Könisberg a toda costa”, es una obra del escritor español Cristino Castroviejo Vicente, que nos sumerge en el intrincado universo de la historia militar naval. Nuestro protagonista es el SMS Königsberg, la punta de lanza de una flota de cuatro cruceros ligeros, veloces y bien equipados, surgidos del poderío de la Armada Imperial Alemana en el periodo de 1905 a 1907. Nacido en el corazón de los astilleros en 1905 y botado en 1907, este buque era el orgullo y la joya de su flota de cruceros.
Cuando los tambores de guerra comenzaron a resonar, el Capitán de Fragata Max Looff se encontraba al mando del Königsberg, anclado en Dar es-Salam, en la Africa Oriental Alemana (la actual Tanzania). Consciente de su posición de inferioridad frente a la formidable Royal Navy, la Marina Imperial Alemana indicó a sus naves en ultramar a emprender una guerra corsaria, procurando causar el máximo daño a las unidades mercantes aliadas, en especial las británicas que surcaban el Índico, cargadas de provisiones y armas para los ejércitos aliados en Europa.
La guerra sorprendió al Königsberg en un encuentro con cruceros ingleses, pero un golpe de suerte en forma de tormenta permitió su fuga. En su nueva realidad bélica, logró una captura significativa: el carguero inglés City of Winchester. Esto hizo sonar las alarmas en el Almirantazgo Británico, paralizando el tráfico mercante desde Oriente a Gran Bretaña. Después, el Königsberg encontró un refugio inesperado en el delta del Río Rufiji, considerado intransitable por los británicos. En septiembre de 1914, emergió para asestar un golpe fatal al crucero británico HMS Pegasus, que estaba en reparaciones en Zanzíbar. A pesar de su victoria, los daños en su maquinaria lo llevaron de vuelta a su escondite en el Rufiji.
Este enfrentamiento ha dejado una huella imborrable en la historia de la guerra naval. El despliegue descomunal de recursos de la Royal Navy para localizar y aniquilar a un solo crucero alemán es un testimonio de ello. Una lucha entre David y Goliat, que el autor sabe relatar trasmitiendo con intensidad las emociones y sentimientos de sus protagonistas. Además, este conflicto fue pionero en el uso de hidroaviones para la observación y el bombardeo. Aunque el Königsberg finalmente cayó, su espíritu sobrevivió, inmortalizado en las palabras de su comandante “destruido pero no conquistado”.
En este trepidante relato, dividido en doce capítulos y meticulosamente documentado, vemos la tenaz lucha de la tripulación del Königsberg contra la estrategia y cautela de la omnipotente Royal Navy, todo ello en un ambiente bélico sofocante y surrealista del África Oriental. Pero la batalla no se limitó a la destrucción del crucero, sino que se extendió a los poco conocidos enfrentamientos en las colonias alemanas africanas y la lucha por el control de los grandes lagos contra fuerzas británicas, belgas y portuguesas hasta su rendición en 1916. Los combatientes de esta guerra no solo fueron la tripulación del crucero alemán, sino también su armamento, recuperado y reutilizado tras el hundimiento del Königsberg.
La lectura es rápida y fluida, con bastantes ilustraciones de la época que hacen que la lectura sea amena y nos ayuda a comprender mejor las difíciles condiciones del teatro de operaciones. No nos olvidemos que se trata de un libro de historia militar naval y el autor describe con multitud de detalles las principales características de los navíos, de su tripulación, los combates… etc, que puede abrumar al lector no acostumbrado a éste género literario.
Edición 1ª ed., 1ª imp.(06/2010)
Páginas 272
ISBN 9788493747138




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